Las rabietas a la hora de la comida

La alimentación puede llegar a convertirse en una pesadilla u obsesión para padres e hijos. Desayunos, meriendas, cenas, etc. Momentos tan importantes para la salud y que se repiten a lo largo del día.

Algunos pequeños son tan insistentes en las rabietas que suelen patalear, tirarse al suelo, autoagredirse, y en este caso que estamos hablando de la comida, su respuesta negativa es vomitar.

Desde los 18 meses en adelante

Entre los 18 meses en adelante esto suele ser un problema difícil de controlar para algunos padres. Y mayormente si la estrategia que utilizamos no es adecuada, la rabieta será un instrumento eficaz del niño para conseguir lo que quiere.

Como atraer la atención hacia él. En el caso de la alimentación debemos tomar en cuenta el horario, el ambiente, y por supuesto la dieta. Ningún niño come igual, no hay cantidades exactas, por lo que debemos conocer muy bien a nuestro pequeño, y nunca obligarlo a comer demás. La alimentación del niño implica a toda la familia, el ambiente que se genere en la mesa será importante para que no estalle en rabietas, es aconsejable que toda la familia esté sentada en la mesa, nunca en la sala, o cuartos.

Los momentos previos

También establecer unos momentos previos centrados, en los que se cree armonía, mientras se sirve la comida, como por ejemplo; poner el mantel, pasar los cubiertos, etc. Y nunca discutir con el pequeño, como amenazarlo si no se termina la comida.

En relación a la dieta, es importante no darle ninguna golosina o refresco antes de la hora de la comida, para que el pequeño tenga hambre y pueda comer lo que se le ha puesto en el plato. Nunca chantajee al niño, lo amenace o distraiga para obligarlo a comer. La actitud previa y durante el tiempo de la comida será indispensable para que el niño evite los berrinches.

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