Cómo educar a los hijos

Aunque todos y todas nacemos con la capacidad innata de la curiosidad y de aprendizaje natural del medio que nos rodea, la educación en un principio es responsabilidad exclusiva de los padres de familia. Son ellos los encargados de educar y enseñar con principios y valores.

Cualquiera diría que puede reconocer entre un niño que está bien educado y otro que no. A estos últimos hasta se les llama malcriados, cuyo fondo nos dice que no están bien criados y por ende son los padres los verdaderos culpables de su mal comportamiento en público o en privado.

Empatía a flor de piel

Una de las señales inequívocas de que los niños están siendo educados de la mejor forma es que forman un sentido de empatía adecuado. Quiere decir que les importa lo que les suceda a las demás personas, sobre todo a sus padres, se preocupan y lo demuestran de alguna manera.

Es común que sus emociones e impulsos no deje a esta cualidad sobresalir por ella misma, pero con el tiempo los buenos sentimientos sobrepasarán cualquier barrera que pueda existir y demostrarán que son empáticos en toda la extensión de la palabra.

Respeto sin temor

Los niños que están siendo bien educados además saben que merecen respeto en todo momento, porque sus mismos padres les han inculcado que son personas valiosas que tienen que defender su autonomía ante cualquier injusticia y abuso de poder.

No se trata de ser respondones ni abusivos, más bien de enfrentarse con valor pero con razón a la vez. Por último los niños bien educados son ellos mismos en todo momento, no necesitan máscaras de personalidad y se identifican con su realidad.

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